Padre Santo, eres el consuelo en esta tierra, líbranos de todo mal, siempre haya un trabajo que nos permita vivir con dignidad, dando nuestro mejor esfuerzo y llenando de bienestar a nosotros mismo y a nuestro semejantes.

Libra nuestra alma de la maldad y haz que siempre nos conservemos del lado del bien, según tu ejemplo, con bondad y justicia.

Siempre agradecidos y con esperanza, bendícenos y proteje a los más necesitados de tu misericordia, en las necesidades físicas, anímicas y espirituales, danos siempre hambre de ti.